Para los continuos viajes de los oradores que participan en todo tipo de actos, como mítines, discursos y ceremonias, esta tarima-alfombra mágica les vendría de perlas.
El efecto que produce la sombra de la bandera es casi idéntico al de esta sencilla ilusión óptica de levitación ya mostrada aquí en su día.
La foto, todo hay que decirlo, fue tomada en Wenduine (Bélgica), y capta, al parecer, un momento de una ceremonia en homenaje a los pescadores desaparecidos.
Acorralada por la silenciosa y eficaz táctica de la serpiente, esta rana no tiene más remedio que buscar una última salida épica para no ser devorada por su perseguidora. La música de fondo y el montaje de las imágenes le dan al lance una textura dramática y de suspense apropiados para la ocasión.
Con la ayuda de investigadores de la Universidad de Aberdeen, este corto de animación, de carácter documental, nos narra el destino de una ballena muerta que se hunde en la profunda oscuridad del océano. Su cuerpo se convierte entonces en una gran fuente de nutrientes que atrae a toda una comunidad de carroñeros y depredadores, interconectados entre sí. La mayoría de estos extraños seres producen efectos luminosos, por lo que su concentración alrededor de los restos del cetáceo nos permite imaginar, a pesar de todo, un bello espectáculo de fuegos de artificio en medio de la noche abisal.
Una mujer vestida de negro hace un alto en el camino. Lleva consigo tres cabezas de pez espada. Dos de ellas las sostiene con sus fuertes brazos y la tercera reposa sobre el suelo. Imagen directa, sin rodeos, tan real como la difícil vida misma de aquellos tiempos: los años 50, la posguerra española en el s. XX. Una imagen que de tan real se convierte en surrealista. La expresión de la mujer, los elementos y la composición de la imagen, transmiten la dureza de aquellos años de necesidad de un modo descriptivo, pero no por ello carente de esa poesía épica que nos narra el día a día, lo cotidiano, y cómo salir adelante cuando la escasez obliga. Una obra maestra.
Hay una extensa y magnífica colección de fotografías de Michel Wolgensinger (dentro de la cual se encuentra la arriba expuesta) que merece la pena ser ojeada de forma pausada, junto con los detalles de su biografía y trabajos.
Hay quien ve a la especie humana como una plaga, con la extinción como destino en el horizonte cercano. Las macrociudades son un ejemplo claro de aglomeración y ocupación del espacio, pero muchos de nosotros vivimos tan inmersos en ellas, en su comodidad para unos y en su miseria para otros muchos, que nadie alcanza a ver la medida exacta de nuestra lenta y despiadada transformación del planeta que como hormiguitas vamos haciendo, quizá obedeciendo a algún extraño e intrincado patrón matemático aún por resolver.
Gracias a fotógrafos como Pablo López, que se asoman a nuestra obra desde arriba (o en la distancia) nos damos cuenta a través de su mirada de lo que a ras de tierra somos incapaces de calcular.
Biografía y más fotografías de su ciudad natal en Fundación Pedro Meyer.
Con la que está cayendo, y en estas fechas, dan ganas de entrar en la tienda y llevarse todos los que le queden.
(Cartel visto en un escaparate, callejeando por la ciudad.)
The Visible Human Project es una iniciativa de la Biblioteca Nacional de Medicina (National Library of Medicine) de EE. UU., que comenzó en 1986 para crear una completa representación anatómica detallada, en 3 dimensiones, del cuerpo humano (hombre y mujer), constituyendo una base de datos formada por imágenes digitales. En el proyecto se recolectaron imágenes transversales (plano axial) por TAC, IRM y criosección, de cadáveres, con un intervalo de 1 milímetro, inicialmente 1871 cortes. Arriba se muestran dos breves e intensos ejemplos de la exploración, en cierta medida complementarios.
El objetivo ideal y final es que el médico pueda introducirse en el cuerpo del paciente de manera virtual, viendo con más detalle, y desde dentro, qué es lo que sucede para actuar en consecuencia.
Este corto es en realidad un anuncio para la compañía japonesa de telefonía móvil Docomo, pero resulta difícil resistirse a no compartirlo. Su protagonista, una bola de madera, desciende por una suave pendiente en escalones de una especie de canaleta, dejando a su paso una melodía que acompaña y adorna al bello bosque que la rodea.