11 junio 2009

~ Coffee break

Siempre me llamó poderosamente la atención esta fotografía: una mujer toma el café encima de un montón de escombros fruto de los bombardeos de la II Guerra Mundial, posiblemente en Londres. El título le viene como anillo al dedo, aunque se trata en este caso de una frase hecha inglesa que unida a la imagen cobra una nueva dimensión, cercana a la literalidad.

Coffee break (de la que no he podido concretar los datos exactos ni el autor de la misma) me recuerda mucho a otra magnífica foto de la misma temática y época, conocida como Milkman (El lechero):


Vía bebelestrange y Joey deVilla’s Personal Blog.

(Si alguien puede aportar más detalles, los comentarios están abiertos. Gracias.)
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Actualización: Para que se pueda ver mejor el paralelismo de ambas tomas, y así poder compararlas mejor, he puesto la segunda foto que antes sólo se mencionaba.

05 junio 2009

~ Nacieron ( y sobreviven) los primeros tres leones blancos en libertad


Después de 14 años de la desaparición de su hábitat, de su extinción técnica, y estar relegados a la cautividad, los primeros tres leones blancos nacieron y sobreviven en libertad, gracias a un loable proyecto de conservación realizado en la Reserva Natural de Timbavati (Sudáfrica). Los tres cachorros están equipados con sistemas de rastreo bajo la piel que permitirán realizar un seguimiento y control en su etapa de crecimiento.


El león blanco que, entre otros detalles, mantiene una coloración de ojos normal -y al que no hay que confundir con el león albino, de ojos claros
-, proviene de una rara y extraña mutación del león africano. El gen control de la manifestación de la piel blanca es recesivo, y requiere que tanto la madre como el padre sean portadores de dicho gen.

Considerado por algunas tribus africanas como una figura fantasmagórica, bajada de las estrellas, con poderes sobrenaturales más propios de los dioses, y tratado como el animal más sagrado, sus ejemplares han sido cazados hasta su extinción en la Naturaleza por furtivos dispuestos a pagar sumas astronómicas de dinero para dispararle a placer. Según Global White Lion Protection Trust, hay sólo unos 500 leones blancos en todo el mundo, en cautiverio. Curiosamente, ninguna ley específica los protege de ser borrados de la faz de la Tierra.


En 2006, cuatro leones blancos fueron liberados.
Fruto de esa reintroducción nacieron estos tres cachorros que, a pesar incluso de la pérdida de la madre, sobreviven.

¡Enhorabuena y ánimo!


En estos dos últimos vídeos podemos ver una camada de cachorros -encantadores-, y al león blanco -su rugido hiela la sangre-, en cautividad:




Reconocimientos:

28 mayo 2009

~ Si la vida es...

De grafitis y otras hierbas

si la vida es una
mierda, Yo soy
una mosca HAMBRIENTA

Pura y verdadera filosofía escatológica, callejera y vitalista.

10 mayo 2009

~ El adiós del soldado y Bobbie, el gato

Soldier's goodbye & Bobbie the cat (entre 1939 y 1945, aprox.)
Foto de Sam Hood

Sugerente imagen para tan descriptivo y atípico título. Basta con mirarla detenidamente para apreciar su belleza y picardía, su original punto de vista y todo lo que de ella se omite y que sin embargo está ahí presente, quizá de manera distinta según el observador que la contemple.
No sabemos el orden en que fueron hechas, pero hay una segunda toma que, aunque bastante más prosaica, completa la anterior.

Foto de Sam Hood

Ambas forman parte de las muchas y buenas fotografías que pueden verse en la colección que la Biblioteca del Estado de Nueva Gales del Sur tiene alojada en Flickr. Todas ellas de finales del siglo XIX hasta mediados del s. XX.
Esta misma institución, en 1973, adquirió un total de unas 30.000 imágenes y negativos de Sam Hood. Sirva este enlace para ver una pequeñísima muestra.

03 mayo 2009

~ El mayor lanzamiento de un cohete construido por aficionados


Un modelo a escala 1:10 del cohete de la NASA, Saturno V, fue lanzado el pasado 29 de abril, convirtiéndose en lo que se cree el mayor lanzamiento realizado por aficionados hasta la fecha, en el que además se recuperó de manera segura y mediante paracaídas las piezas de la réplica, que con 11 metros de altura y 750 kilogramos de peso, voló aproximadamente durante 20 segundos hasta llegar a una altitud de más de 1300 metros antes de su segmentación.

Foto vía Rockrety Planet.

Para más información y detalles pueden visitarse estos dos enlaces consultados:
(También más datos y enlaces en microsiervos.)

22 marzo 2009

~ Grandes árboles talados

Foto vía David C. Foster/flickr, de fecha incierta, alrededor de 1900. (*)
También alojada en Imageevent
(Pulsa sobre la imagen para verla con mayor detalle)

En la cultura tradicional y (ojalá) caduca basada en el menosprecio y sometimiento del medio ambiente, cuanto más grande es la criatura capturada, mayor es el orgullo y la autosuficiencia del cazador y mayor la admiración de su pírrico público. Esta regla se aplica no sólo a la exhibición de animales como trofeos, sino también a las plantas, especialmente a los grandes árboles, pero yo me pregunto ¿quién es el vencedor y quién el vencido?

Foto de Swedish Settler A. W. Ericson
Arcata, Humboldt County, California, c. 1890 - 1910

"Big Fir," Cherry Valley, Wa, c. 1898.
Foto: University of Washington (W. Hester)

Y para terminar esta foto de familia hecha por A.W. Ericson Ericson

Reconocimientos:
  • Para la primera foto: no dispongo de más datos, aunque sí puedo añadir que fue vista vía reddit.com donde ya supera los 200 comentarios. (*) -Ver actualización.-
  • Para las otras dos imágenes, el mérito es de este extraordinario sitio, que merece una visita pormenorizada, sin prisas, y un gran aplauso por su gran aportación y defensa de los (grandes) árboles, cargado de fotos, detalles y buenas razones: Cathedral Grove.
__________

(*) Actualización:
  • Gracias al comentario de Hong_Kong_Fui, he podido seguir un poco la pista de la primera y espectacular imagen que ciertamente se encuentra en mvadem.com, (sitio que también recomiendo por sus inmejorables imágenes de grandes árboles,) más concretamente aquí.
  • Si continuamos explorando, con los datos que nos aporta este segundo enlace, por fin llegamos a la foto que David C. Foster tiene en su álbum de flickr titulado Trees, en ella se aportan más detalles y comentarios a partes de la misma de forma interactiva, así como también se añaden enlaces a vídeos sobre la tala de grandes árboles como por ejemplo éste:


Redwood Lumber Industry, Northern California - 1947

21 marzo 2009

~ Cambio de sentido en el tranvía de Powell & Market

Con la necesaria e inestimable ayuda de los operarios, una plataforma circular hace girarse y dar media vuelta, en el mínimo espacio, a este tranvía, en la intersección de las calles Powell y Market de San Francisco.

Foto: Max Yavno (*), 1947

Desde arriba. Foto: Charles E. Steinheimer, vía Life, 1947

Una sencilla solución aunque un tanto incomoda para los intrépidos pasajeros, que no obstante no dudaban en subirse en pleno giro.

Foto: Charles W. Cushman Photograph Collection, 1954

Foto vía playle.com, 1967

La tumultuosa parada en los años 60. Foto: Sandor Belatoni, vía raisonettes/flickr

Con motivo de unas obras que se realizaron en 1950, esta foto nos revela el interior de este curioso ingenio.

Reconstrucción de la plataforma en 1950 vía The Library of Congress

En estos dos vídeos se puede ver tal y como hoy en día aún funciona esta pequeña reliquia del transporte público (aunque siempre hay alguien dispuesto a mejorarlo con la tecnología actual):





Sirva esta última foto nocturna para despedir este auténtico tranvía de ida y vuelta.

Foto vía Will aims to rage/flickr, 2009

15 marzo 2009

~ Retratos y fragmentos del proceso judicial de los cautivos de la goleta "Amistad"

La goleta La Amistad vía Wikipedia
[1]

En 1839, la goleta española Amistad zarpó de La Habana rumbo a Puerto Príncipe. Llevaba a bordo 53 africanos que, unos meses antes, habían sido secuestrados para ser vendidos como esclavos. Los cautivos se rebelaron, mataron al capitán y al cocinero, y ordenaron a los tripulantes dirigir el barco de vuelta a África. En lugar de ello, se les engañó y la nave acabó capturada por la Marina de los EE.UU. frente a la costa de Long Island. Los rebeldes fueron transportados a New Haven, Connecticut, a la espera de juicio por rebelión, homicidio, y la piratería.
Después de dos años de batallas legales y litigios, en donde los partidarios de la esclavitud y los abolicionistas se volcaron en un intenso debate, los cautivos del Amistad fueron liberados y regresaron a Sierra Leona en 1842. Lo que constituyó un hito en la tortuosa historia de la trata de esclavos.
(Su historia fue ampliamente difundida hace unos años gracias a que fue motivo de la película Amistad de Steven Spielberg.)

[2]

Lo que no es tan conocido es que un joven de dieciocho años, natural de New Haven, William H. Townsend, retrató y realizó bocetos a lápiz de los encausados mientras estaban a la espera de juicio. Debido a que los dibujos son muy frágiles y sensibles a la luz, las 22 imágenes expuestas son copias facsímiles de los originales. Sus obras se pueden ver en su conjunto gracias a la Universidad de Yale. He aquí algunos de sus retratos:



Dibujos realizados por William H. Townsend
(Pu
lsar sobre la imagen para ver detalles)

[3]

Acerca del proceso resulta realmente interesante seguir las propias declaraciones de algunos interesados, ya sean imputados o del propio traficante que hizo la compra de las personas amotinadas, que gracias al Observatorio de Conflictos han sido retomadas y colgadas en la Red y que me permito transcribir íntegramente:


El Motín de la goleta Amistad
Fragmentos de la investigación judicial
El motín de la goleta “Amistad” fue uno de los pocos casos de motines exitosos. Además es un caso especial porque de él tenemos una descripción detallada en la investigación judicial subsiguiente.

El siguiente en declarar fue el señor Don José Ruiz, y testificó como sigue: Compré 49 esclavos en La Habana, y los embarqué a bordo de la goleta Amistad. Zarpamos para Guanaja, el puerto intermedio para Príncipe. Durante los cuatro primeros días todo anduvo bien. En la noche oímos un ruido en castillo de proa. Todos nosotros estábamos durmiendo excepto el hombre timón. No sé como comenzaron las cosas; fuimos despertados por el ruido. A este hombre Joseph, yo lo vi. No puedo decir cuantos estaban involucrados. No había luna. Estaba muy oscuro. Tomé un remo y traté de apaciguar el motín, grité ¡no! ¡no! Luego oí a uno de la tripulación gritar al caer muerto. Luego oí al capitán ordenar al camarero ir abajo y conseguir algo de pan para arrojarles, en la esperanza de pacificar a los negros. Yo fui abajo y llamé a Montez para que me siguiera, y les dije que no me mataran: No vi al capitán asesinado. Ellos me llamaron a cubierta y me dijeron que no sería lastimado. Les pedí como un favor que fueran clementes con el viejo. Ellos lo hicieron. Luego de esto ellos fueron abajo y registraron las pertenencias de los pasajeros. Antes de hacer esto, nos ataron las manos. Seguimos nuestro curso –no sé quién estaba al timón. Al día siguiente perdí de vista al capitán Ramón Ferrer, dos marineros, Manuel Pagilla y Yacinto, y al cocinero Selestina. Todos dormimos en cubierta. Los esclavos nos dijeron al día siguiente que los habían matado a todos; pero el camarero dijo que habían matado solamente al capitán y al cocinero. Los otros dos dijo que habían escapado en la canoa –un bote pequeño. El camarero es africano de nacimiento, pero ha vivido largo tiempo en Cuba. Su nombre es Antonio, y pertenece al capitán. Desde este momento fuimos compelidos a dirigirnos hacia el este durante el día: pero a veces el viento no nos acompañaba para ir hacia el este, entonces ellos podían amenazarnos de muerte. En la noche torcíamos hacia el oeste, e íbamos hacia el norte lo más que podíamos. Estábamos a seis o siete leguas de tierra cuando se inició el motín. Antonio está todavía con vida. Ellos pudieron haberlo matado, pero el actuó como intérprete entre nosotros, porque entendía ambas lenguas. Él está ahora a bordo de la goleta. Principe es a unos dos días de navegación desde La Habana, o a 100 leguas, considerando que tres millas hacen una legua. A veces cuando los vientos son adversos, el viaje lleva 15 días.
El siguiente en declarar fue el señor Don Pedro Montez. Este testigo declaró totalmente en español, siendo el intérprete el teniente R. W. Meade
Dejamos La Habana el 28 de junio. Yo poseía cuatro esclavos, tres hembras y un macho. Por tres días el viento estuvo a favor y todo fue bien. Entre las 11 y las 12 de la noche, justo cuando estaba saliendo la luna, el cielo estaba oscuro y nublado, el tiempo muy lluvioso, en la cuarta noche yo estaba acostado sobre un colchón. Tres o cuatro fueron despertados por un ruido causado por los golpes dados al cocinero mulato. Subí a cubierta y ellos me atacaron. Tomé un garrote y un cuchillo con vistas a defenderme. No deseaba matarlos ni herirlos. En este momento el prisionero me hirió en la cabeza severamente con uno de los machetes, también en el brazo. Luego corrí hacia abajo y me acomodé entre dos barriles cubriéndome con una vela. El prisionero corrió hacia mí e intentó matarme, pero esto fue evitado por la intervención de otro hombre. Yo reconozco a quien me hirió, pero no estaba con sentidos suficientes como para distinguir al hombre que me salvó. Estaba extenuado por la pérdida de sangre. Luego fui llevado a cubierta y atado a la mano de Ruiz. Luego de esto me ordenaron navegar hacia su país. Yo les dije que no conocía el camino. Tenía mucho miedo y había perdido mis sentidos, de manera que no puedo reconocer a quien me ató. Al segundo día luego del motín, vino un fuerte viento. Así y todo seguí navegando, habiendo una vez sido patrón de un velero. Cuando me recobré, navegué hacia La Habana, en la noche guiándome por las estrellas, pero por el sol en el día, teniendo cuidado de no hacer más camino que el posible. Luego de navegar cincuenta leguas, vimos a un barco mercante americano, pero no le hablamos. También fuimos pasados por una goleta pero no fue advertida. Cada momento mi vida estaba amenazada. Yo sé nada de la muerte del capitán. Todo lo que sé de la muerte del mulato es que oí los golpes. Él estaba dormido cuando lo atacaron. A la mañana siguiente los negros habían lavado las cubiertas. Durante la lluvia el capitán estaba al timón. Ellos estaban todos contentos, al día siguiente, de lo que había ocurrido. Los prisioneros me trataron duramente, y si no fuera por la intervención de otros, me habrían matado varias veces cada día. No llevamos la cuenta. No sé cuantos días estuvimos navegando, ni qué día de la semana era cuando llegaron a bordo los oficiales. Anclamos al menos treinta veces, y perdimos un ancla en Nueva Providencia. Cuando estábamos anclados éramos tratados bien, pero en el mar ellos actuaban muy cruelmente en relación conmigo. Ellos una vez me dijeron que anclara en alta mar. Yo no tenía deseos de matar a ninguno de ellos, sino de evitar que se mataran entre ellos.
El prisionero fue entonces enviado a su reducto, y la Corte trasladó la sesión a la goleta, que debía inspeccionar y donde Antonio cuando hiciera su descargo podría reconocer a quienes mataron al capitán y a su cocinero mulato.

Investigación a bordo del Amistad

Antonio, el esclavo del capitán asesinado, fue llamado ante la corte, y fue interrogado en español, por el teniente Meade, sobre el tipo de juramento que iba a hacer. Él dijo que era cristiano, y habiendo jurado, testificó así:
“Nosotros habíamos estado navegando por cuatro días cuando estalló el motín. Esa noche había estado lloviendo muy fuerte, y todas las manos estaban en la cubierta. La lluvia cesó, pero todavía estaba muy oscuro. Las nubes cubrían la luna. Luego de la lluvia, el capitán y el mulato yacían sobre algunos colchones que habían llevado a cubierta. Cuatro de los esclavos vinieron hacia la popa, armados con esos cuchillos que son usados para cortar la caña de azúcar; ellos hirieron al Capitán a través de la cara dos o tres veces; y al mulato muchas veces. Ninguno de ellos gritó. Para este momento el resto de los esclavos había venido a cubierta, todos armados de la misma manera. El hombre que estaba en el timón y otro bajaron el bote pequeño y escaparon. Yo estaba despierto y vi todo. El hombre escapó entes que el señor Ruiz y el señor Montez despertaran. Joseph, el hombre encadenado, era el líder; él atacó al señor Montez. El señor Montez luchó con él y le dijo que se detuviera. El capitán me ordenó que les arrojara algo de pan. Yo lo hice, pero ellos no querían ni tocarlo. Luego de matar al capitán y al cocinero, y herir al señor Montez, ellos ataron a Montez y a Ruiz por las manos hasta que hubieron registrado el camarote. Luego de hacerlo, los soltaron, y fueron hacia abajo. El señor Montez podía caminar escasamente. Los cuerpos del capitán y del mulato fueron arrojados por la borda y las cubiertas lavadas. Uno de los esclavos que atacó al capitán ha muerto. Joseph fue uno, dos de ellos están ahora abajo (El muchacho entonces dejó la cubierta y señaló a dos negros que habían conspirado para matar al capitán y al mulato).
Habiendo finalizado el examen del muchacho, la corte retornó por medio del transporte que los puso a bordo del Wachington, y luego de estar en consulta algún tiempo, llegó a la siguiente decisión:
Joseph Cingue, el líder, y otros 38, que son nombrados en la acusación, son enviados a juicio ante la próxima corte de circuito en Hartford, a realizarse en 17 de septiembre próximo.
A las tres muchachas y a Antonio, el camarero, se les ordena dar en depósito la suma de $ 100 cada uno para comparecer ante dicha corte y dar evidencia del caso, y ante la ausencia de dicho depósito ser llevados al la cárcel de la corte en la ciudad de New Haven. Estas personas no están acusadas. Al teniente R. W. Meade, Don José Ruiz y Don Pedro Montez se les ordena depositar la suma de $ 100 cada uno para comparecer y dar evidencia en dicho caso, ante la mencionada corte. La corte finalmente levanta la sesión, habiendo dado una orden al U. S. Marshal, de transportarlos a New Haven.
Traducción: Luis César Bou

Reconocimientos:
Entrada relacionada: ~ Dibujo de cómo llevar 454 esclavos en un barco (s.XVIII).